Aún recuerdo la primera vez que vi el video de “Las Nite” en Mtv y también recuerdo haber dicho “Que mamada de canción es esta?”, en ese entonces amigos yo era un puberto muy enojado con la vida que se creía el muy rebelde cada vez que escuchaba a Limp Bizkit o Korn, vivíamos una época dominada por las banda de pop plástico, el llamado Nü Metal y la electrónica, la aparición de The Strokes y su opera prima fue como darles una cachetada con guante de seda a todos mundo para que se diera cuenta de una cosa; el rock había regresado.
Julian Casablancas, Albert Hammond Jr., Fabrizio Moretti, Nick Valensi y Nikolai Fraiture revolucionaron la industria musical de principios del siglo XXI, demostrándole al mundo que el rock había vuelto de un letargo eterno en el que había estado desde la muerte de Kurt Cobain, le demostraron a propios y extraños que no se tenía que hacer una obra maestra conceptual de 78 minutos de duración para pasar a los anales de la historia como la banda de músicos virtuosos, sino que son LA banda que regreso al rock a sus raíces y a volver a hacerlo todo sencillo desde un sonido genuino y limpio (a pesar de todas las influencias que cargan) a una lírica también demasiada sencilla pero bien estructurada, todo esto en un bonito empaque (con una de las mejores portadas de la historia que a su vez fue censurada) de 36 minutos y 28 segundos.
El rock una vez era emocionante al ver a Casablancas totalmente borracho y desgarrado mientras cantaba cada una de las líneas de las canciones, Hammond Jr. En forrado en sus ajustadísimos trajes y un corte de pelo por más exótico, Valensi embriagado por sus estridentes solos de guitarra, Moretti detrás de todos ellos siendo el único que al parecer mantenía un ritmo en cada canción, y a un lado el siempre sereno Nikolai haciendo lo propio con el bajo. Y eso era todo 5 jóvenes de clase alta de Nueva York que con sus canciones, vestimenta y actitudes hacían recordarnos a todos los hermosos últimos años de los 70’s cuando el Punk se ergio como una respuesta a las letanías del Rock Progresivo, ahora todo volvía a sus orígenes: a ser algo desenfadado, alocado y salvaje.
El legado de Is This It y de The Strokes es innegable para toda una generación, a quienes nos marcó (tarde o temprano) de alguna manera y ahora se puede ver en todos lados; están ahí en los converse rasgados y mugrosos que usamos todos los días, en los pantalones entubados y apretados que usamos, en ese “look” de rockero alternativo que ahora la mayoría de los Hipsters usan, en ese sábado por la mañana cuando te despiertas y lo único que quieres recordar es lo que paso la peda de la última noche, por todo esto y muchas cosas más solo me queda decir que soy un hijo más de The Strokes.